Como casi siempre, la realidad supera con creces a la ficción.
Me gustaría elaborar, explicar, un concepto de forma clara.…
¿Qué es esto de la Arquitectura líquida? Pues bien, voy a tratar de vomitarlo apoyándome en el concepto “Inteligencia líquida” del fotógrafo Jeff Wall y que tiene mucho que ver con el concepto opuesto al de la “instantaneidad fotográfica”, al de la “instantaneidad (fotográfica) en arquitectura”.
Me voy directamente a la referencia y después haré la analogía.
En milk (…) la explosión de la leche de su recipiente adquiere una forma que no puede ser fácilmente descrita, (…), una forma natural con sus impredecibles contornos. Una forma congelada del movimiento.
La fotografía parece perfectamente adecuada para representar este tipo de movimiento formal. Creo que se debe al carácter mecánico de la acción de abrir y cerrar el obturador -el sustrato de instantaneidad que persiste en toda fotografía- es el tipo de movimiento concreto opuesto a, por ejemplo, el fluir de un líquido. Hay una relación lógica, una relación de necesidad, entre el fenómeno del movimiento de un líquido y el medio de representación. Y podríamos decir que esto sucede en el caso de las formas naturales en general: son convincentes cuando las vemos en una fotografía, pues la relación que se establece entre ellas y todo el aparato y la institución de la fotografía, el constructo general, es sin duda emblemática de los dilemas tecnológicos relacionados con la naturaleza. A veces, veo esto como una confrontación ente lo que podríamos llamar la “inteligencia líquida” de la naturaleza y el “carácter acristalado” y relativamente” seco” de la institución fotográfica.
El agua juega una parte esencial en la realización de las fotografías, pero debe ser controlada con exactitud y no se le permite rebasar los espacios y momentos destinado a ella durante el proceso, o la imagen se echa a perder. (…)De manera que para mí el agua –simbólicamente- representa un arcaísmo en fotogrfía, uno que es admitido en el proceso pero que también es excluido, contenido o canalizado, como ocurre el Milk.

Milk, Jeff Wall

Milk, Jeff Wall

Jeff Wall reconoce el agua como un “arcaísmo” de la techné de las artes plásticas, y la fotografía como un elemento seco, asociado a la cultura maquinista moderna.

Este arcaísmo del agua, de los productos químicos líquidos, conecta de manera importante ala fotografía con el pasado, con el tiempo. Al calificar el agua como un “arcaísmo”, me refiero a que encarna una huella recordatoria de algunos procesos muy antiguos de producción –lavado, decoloración, disolución, etc… asociados al origen de la techné –como por ejemplo, la separación del oro en la minería primitiva-. Esta visión, puede ayudarnos a entender la parte “seca” de la fotografía. Esta parte seca la identifico con la óptica y la mecánica, con las lentes y el obturador. Normalmente esta parte del sistema fotográfico se identifica con la inteligencia tecnológica específica de la realización de imágenes, con la naturaleza proyectil o balística de al visión cuando se aumenta e intensifica mediante el vidrio (lentes) y la maquinaria (calibradores y obturadores).
Esta visión moderna se ha separado en gran medida del sentido de inmersión en lo incalculable que yo asocio a la “inteligencia líquida”.Lo incalculable es importante para la ciencia porque aparece de verdad en las consecuencias remotas incluso de los escapes de energía más controlados; la crisis ecológica es la forma en que estas consecuencias remotas se nos presentan de manera más sorprendente hoy en día.
Pero vamos a un paso más…
En la actualidad empieza a verse que los sistemas electrónicos de información procedentes del vídeo y de los ordenadores reemplazarán la película fotográfica en un amplio espectro de producción de imágenes (ya ha llegado, tenemos youtube y la imagen digital como base de la información actual). Para Jeff Wall esto no es ni bueno, ni malo, simplemente llevará a un nuevo desplazamiento del “agua” en fotografía. Desaparecerá de nuevo el proceso de producción inmediato, desvaneciéndose en el horizonte más distante de la generación eléctrica, y en este movimiento, la conciencia histórica del medio se habrá alterado. Veo esta expansión de la parte seca de la fotografía, metafóricamente, como una especie de orgullo desmedido de la inteligencia ortodoxa, la cual, protegida tras una barrera de perfecta ingeniería acristalada, inspecciona la forma natural con su manera cool.
Jeff Wall se sorprende descubriendo una vuelta de tuerca más en la visión de la imagen en este sentido histórico. No condena esta visión, sino que la ve como una especie de vuelta de tuerca hacia el futuro, revisitando el pasado, lo blando, lo ecológocio, lo lento, lo sostenible, sin cambiar la bases de la modernidad, sino revisándola y cuestionando su absoluta “sequedad”
El significado simbólico de la formas naturales, que se hace visible en aspectos como los modelos de las turbulencias o de las curvaturas compuestas, es para mí uno de los medios básicos por el que la inteligencia seca de la óptica y la mecánica consigue una autorreflexión histórica, una memoria del camino recorrido hasta la actualidad y su progresiva separación de los frágiles fenómenos que reproduce tan generosamente.

La arquitectura se enseñó como una ciencia “seca”, a través de imágenes secas, con procesos muy acotados de elaboración y producción, como una industria. Con sus proyector básicos, ejecuación, como algo tangible.
He comprobado, y me gusta pensar que no es así, que hay sitio para lo incalculable y la sorpresa, para la investigación plástica, para la improvisación, para una Arquitectura Líquida.
Se os presenta la Arquitectura como un cuerpo con sus medios de representación adecuados: proyectos y dibujos, fotos, renders, pero creo que hay más arquitectura, además.
Es una intuición, pero creo que allí, en el vídeo, tenemos muchas veces otra arquitectura. En el cine, el la realidad plástica, en el paso del tiempo, en el agua, en el envejecimiento de los materiales…
Esta visión actual de la arquitectura: paisaje como objeto de soporte, como objeto de lo variable, de lo posibilista, incluso de los cambios, nos dará lugar a una nueva sensibilidad que es la que me interesa.
Se trata de una sensibilidad visual. No digo que otros caminos estén agotados, ni mucho menos, pero me apetece indagar en este.
Cuando conocemos la arquitectura a través de los libros siempre conocemos un momento en el tiempo del edificio, o un momento en el tiempo de la investigación, a mi lo que me interesa es la arquitectura como proceso, no como proceso creativo, sino como proceso plástico o estético del objeto arquitectónico en sí mismo.
Me interesa la “inteligencia líquida” aplicado a la arquitectura, a sus procesos naturales, a su degradación estética, a su modificación, a su capacidad plástica cinemática,
Todo esto tiene mucho que ver con la arquitectura de Herzog y De Meuron en sus comienzos, cuando utilizaban el vídeo como herramienta de expresión arquitectónica.
Las referencias en el cine son infinitas, siempre me ha gustado coleccionar fotogramas, instantes de una acción más larga….Creo que empiezo a descubrir porqué.

Laboratorios mentales

Los gurús de referencia, el gobierno e incluso organismos supranacionales invocan a la investigación con tal frecuencia, que es de esperar que, con la inercia de las estrategias de gran escala, la investigación se incorpore lentamente al paisaje laboral.
Posiblemente, la primera medida visible sea la inoculación de departamentos de I+D entre el castigado tejido empresarial. Pero engranar una actividad tan volátil en una maquinaria tan tosca no va a ser fácil, por mucho departamento de innovación que haya germinado entre las oficinas de los polígonos industriales del extrarradio.
No se trata de un problema de asignación presupuestaria solamente, claro. Serán las mismas personas las que pasen del incentivo monetario al incentivo creativo. Pero, ¿podrán aguantar la desconfianza segregada entre sus colegas, durante los periodos de improductividad, propias de estos procesos?.

Entre las actividades investigadoras de la que he sido testigo en primera persona, puedo contar las construcciones en forja de mi abuelo o las variopintas técnicas de venta de mi padre. Eran tentativas, sin duda, pero se parecían más a reproducciones de modelos conocidos que a incursiones en lo desconocido. Los guisos de mi madre, que ella a veces llamaba convenientemente “experimentos”, prevenían en realidad de la falta de alguna materia prima, o la sustitución por otra que sí tenía a mano.
La cocina es el laboratorio doméstico y apuesto que el escenario primero de los primeros ensayos de investigadores notables. Steven Spielberg cuenta que siendo niño, su madre le ayudó a provocar una explosión en la cocina, con una olla a presión llena de tomates que hizo saltar por los aires.
Cada uno tiene su propio laboratorio más o menos rudimentario o desatendido, en una cocina mental que está presente y disponible para ser usado en caso de emergencia, pero que no participa en casi nada de lo que se cuece. Es de esperar que no andemos sobrados de consideración hacia aquellos que la usen con frecuencia.

 

El cuñado abogado

Las tasas de éxito de los proyectos de investigación son por naturaleza, bajas. Si se acertara casi siempre, no sería investigación. Esta actividad conlleva asumir unas posibilidades de frustración altas y los investigadores sobre los que se escriben biografías son (o eran) personas con firme determinación y extraordinariamente persistentes en su búsqueda. A los investigadores profesionales –pues en realidad toda actividad humana tiene alguna componente de experimentación–, los asociamos comúnmente a fuertes vocaciones personales.

Ahora bien, si se pretende la extensión de la investigación en la sociedad, paralelamente a esa cultura de la innovación, aflorarán problemas derivados de la naturaleza no lineal de la actividad. Una actividad en las que el reconocimiento o remuneración ni es regular, ni suelen presentar una tendencia en ningún sentido. Por descontado que el fracaso es una posibilidad asumida, mal que bien, por el investigador. Aun cuando no sea fácil digerir que se haya dedicado años de trabajo a averiguar que ese no era el camino. Pero me pregunto si su círculo social va a aceptar y alentar la continuación del esfuerzo igualmente. Cuando el éxito es lo único que tiene visibilidad, ¿con qué recursos contarán cuando no se cumplan las expectativas?. Nassim Taleb lo expresa así en un divertido pasaje, en el que sintetiza una escena seguro que familiar para los dedicados a la investigación (tanto más familiar cuanto más dependa su trabajo de alguna subvención del Ministerio):

Every morning you leave your cramed apartment in Manhattan’s East Village to go to your laboratory at the Rockefeller University in the East Sixties. You return in the late evening, and people in your social network ask you if you had a good day, just to be polite. At the laboratory, people are more tactful. Of course you did not have a good day; you found nothing. You are not a watch repairman. Your finding nothing is very valuable, since it is part of the process of discovery -hey, you know where not to look. Other researchers, knowing your results, would avoid trying your special experiment, provided a journal is thoughtful enough to consider your “found nothing” as information and publish it.
Meanwhile your brother-in-law is a salesman for a Wall Street firm, and keeps getting large commissions -large and steady commissions. “He is doing very well,” you hear, particularly from your father-in-law, with a small pensive nanosecond of silence after the utterance- which makes you realize that he just made a comparison. It was involuntary, but he made one.
Holidays can be terrible. You run into your brother-in-law at family reunions and, invariably, detect unmistakable signs of frustration on the part of your wife, who, briefly, fears that she married a loser, before remembering the logic of your profession. But she has to fight her first impulse. Her sister will not stop talking about their renovations, their new wallpaper. Your wife will be a little more silent than usual on the drive home. This sulking will be made slightly worse because the car you are driving is rented, since you cannot afford to garage a car in Manhattan. What should you do? Move to Australia and thereby make family reunions less frequent, or switch brothers-in-laws by marrying someone with a less “successful” brother?
Or should you dress like a hippie and become defiant? That may work for an artist, but not so easily for a scientist or a businessman. You are trapped.
You work on a project that does not deliver immediate or steady results; all the while, people around you work on projects that do. You are in trouble. Such is the lot of scientists, artists, and researchers lost in society rather than living in an insulated community or an artist colony.
Taleb, Nassim Nicholas (2007) The Black Swan: the Impact of the Highly Improbable

Propagar la investigación entre los mortales, fuera del territorio mítico, necesitará el apoyo de las personas aledañas, para poder hacer viables proyectos personales plenos.

Gesto: Pose o acción que proyecta su significado como signo convencionalizado.
Esta definición se aplica normalmente a los gestos plenamente conscientes, dramáticos, con los que identificamos el arte de periodos precedentes, particularmente en el barroco.
El arte moderno ha abandonado necesariamente estos gestos teatrales, ya que los cuerpos que realizaban tales gestos no tuvieron que vivir en las ciudades mecanizadas que surgieron de la cultura del barroco.
En la modernidad, la ceremonialidad, la energía y la sensualidad de los gestos del arte barroco se ven remplazados por movimientos mecanicistas, acciones reflejas, involuntarias, respuestas convulsivas. Reducidas al nivel de emisiones de energía biomecánica, estas acciones son realmente “gestos” en el sentido que ha desarrollado la estética tradicional.
Físicamente son más pequeñas que las del arte anterior, más condensadas, más mezquinas, más rígidas, más violentas. Son el gesto contemporáneo.

Jeff Wall, Mimic

Jeff Wall, Mimic

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El gesto al móvil, asociado a una circunstancia contemporánea, es un gesto pequeño que se amplifica por efecto de los medios. Es un gesto que nos sorprendía al principio, pero al que ya nos hemos acostumbrado.

En mi adolescencia, era el “flequillo mosquero-largo de las chicas” lo que levantaba pasiones. Un buen meneo de flequillo y estabas en la posición adecuada para mantener una nueva conversación.
Hoy en día, hay un gesto joven que me conmueve es derivado del “pantalón bajonalguero” y todos sus movimientos accesorios.
Caminar con el cinturón abrochado por debajo del trasero requiere tino. Normalmente siempre hay una camiseta o jersey que tapa. El gesto forzado aparece al caminar deprisa, al subirse en la scooter o al cargar con peso. Aparece un gesto violento de sujeción, o de apertura de piernas para evitar la caída de la prenda.

Fotograma y gesto
El gesto se presenta aquí como fotograma. Como instante de una secuencia mayor. Como instante que recoge el movimiento contemporáneo.

“lo que es interesante es esa zona en la que los intentos por crear un mundo están en proceso, no se han completado y probablemente, no puedan completarse, y, al mismo tiempo, se están encontrando y viendo afectados por otras fuerzas”
Jeff Wall

La ciudad específica es la ciudad natural al hombre
La ciudad específica coexiste junto a la ciudad genérica y la ciudad planeada.
La ciudad específica está constituida por el tejido construido y consolidado de la ciudad.
Dicho tejido no se destruye y se reactiva sucesivamente mediante intervenciones estratégicas. Ello provoca que haya zonas inactivas u obsoletas, zonas activas y zonas en proceso de activación. Me interesan dichas estrategias de intervención. Su detección y análisis. El descubrimiento de dichos procesos naturales.

La ciudad específica se entiende como paisaje entrópico.

Al contrario que la ciudad proyectada, “acabada”, la ciudad específica se plantea como interrogante, como “proceso”, como posibilidad.

Es más detallada y compleja al ser mucho mayor el número de actores que la generan y mayor el tiempo de reflexión.

 

La ciudad específica es colectiva, mientras que las otras vienen dadas por los poderes fácticos. La ciudad específica tiene como promotores individuos.

En la ciudad específica existen miles de pequeñas empresas de reforma y remodelación, tiendas de colchones y de muebles de cocina. Siempre en continua transformación.

 

Las políticas que reactivan la ciudad específica suelen estratégicas en vez de grandes planes.

El arquitecto influye poco o nada en la concepción de una idea de ciudad de este tipo.

 

Fachada parcialmente maquillada

Fachada parcialmente maquillada

Se ha mencionado durante las clases las posibilidades de exploración que, sobre la arquitectura, ofrecen algunos videojuegos.
Dejo el enlace a este documento (en español y en inglés) que aboga por un estudio desde un punto de vista de la cultura de estos medios.
Erkki Huhtamo, es un ‘media archeologist’ interesado en la historia de la relación hombre-máquina con una perspectiva histórica, pues se queja de que no existe esta visión extensa del asunto.
Enjoy coca-cola.

http://www.uoc.edu/artnodes/7/dt/eng/huhtamo.html

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